May 20th, 2026
El precio de ser discípulo para los creyentes de Myanmar está más alto que nunca, pero aprender a permanecer en Cristo a través de la mentoría y los grupos de El Camino les ha dado a estos creyentes una dirección y esperanza.
Líderes de la iglesia de Myanmar se reúnen para adorar en el retiro ¡Sé Libre! 2025
Debido a las estrictas restricciones eléctricas, los ciudadanos de Myanmar tienen un máximo de cuatro horas de electricidad al día —y nunca a horas fijas. Además, el ejército limita el flujo de información cortando Internet de forma aleatoria. Juntas, estas dos restricciones hacen que sea increíblemente difícil para los creyentes asistir a las sesiones de mentoría.
Aun así, los pastores de Myanmar siguen comprometidos con el discipulado. Para muchos de ellos, la mentoría y los recursos gratuitos de CRI son una de las únicas formas en que pueden recibir la capacitación que necesitan para discipular a sus iglesias.
Mishael Daniel, un pastor y mentor de CRI, compartió que muchos pastores de Myanmar están abandonando sus ministerios porque sienten una presión inmensa por dar esperanza a sus feligreses, además de los desafíos personales que también enfrentan. Pero la mentoría de CRI le dio a Daniel la fuerza y la dirección que necesitaba para perseverar.
El Camino también es impactante porque enseña a los santos a ministrarse unos a otros, lo que significa que los pastores no tienen que cargar con el peso solos.
Mary Hmingte, traductora de CRI y líder de un grupo de El Camino, compartió cómo imprime las lecciones de El Camino (a un gran costo personal, ya que el papel es caro) y luego las repasa con su grupo. Mientras los miembros enfrentan desafíos increíbles, el servicio militar obligatorio, dificultades económicas, persecución dentro y fuera de sus hogares, usan su preciada electricidad y datos para unirse al grupo de Mary.
Mary Hmingte y Febe Pantoja guían a un grupo de mujeres de Myanmar a través de El Camino
Para estos creyentes, El Camino sirve como el ancla que necesitan desesperadamente para mantenerse firmes en su fe en medio de su sufrimiento.
Ora para que Dios le dé a CRI recursos e ideas creativas para llegar a los pastores de Myanmar que tienen dificultades para unirse al programa de mentoría. Pídele a Dios que les dé a estos pastores y creyentes esperanza y fidelidad en estos tiempos difíciles.