April 22nd, 2026
Después de asistir a dos retiros «¡Sé libre!», el pastor de Uganda y facilitador para Church Renewal International (CRI), Martin Atusasire, aprendió a perdonar a su padre y, más tarde, lo llevó a Cristo.
Martin Atusasire, pastor de la Iglesia Elim Praise en el municipio de Kajjansi, Uganda
Martin creció anhelando que su padre lo llamara «hijo querido». A veces se dirigía así a sus hermanos, pero nunca a Martin. Sin embargo, el padre de Martin lo golpeaba brutalmente, lo que resultó en varias hospitalizaciones.
Pasaron los años. Aunque Martin se convirtió a Cristo y entró en el ministerio pastoral, el dolor seguía persiguiéndolo y no conseguía encontrar la paz interior. Intentó perdonar a su padre durante años, pero no pudo superar los años de dolor y traición.
Finalmente, Martin se unió al programa de mentoría con CRI y asistió a su primer Retiro ¡Sé Libre! Escuchó la voz de Dios instándole a confesar sus propios pecados, incluyendo su pasado con su padre. En su segundo Retiro ¡Sé Libre!, se llenó de la gracia de Dios y finalmente pudo perdonar.
Dos días después del segundo retiro, Martin recibió una llamada inesperada de su padre y escuchó esas dos palabras que hacía tiempo que había dejado de esperar oír.
«¿Cómo estás, mi querido hijo?», le preguntó su padre.
Las palabras que escuchó hicieron que Martin se emocionara y le costara mucho responder. Perdonar a su padre en el Retiro ¡Sé libr! había roto barreras espirituales y marcado un punto de inflexión en su relación. Comenzaron a llamarse por teléfono con regularidad para ponerse al día de sus vidas.
En una de esas llamadas, el padre de Martin le pidió que orara por él. Una vez más, Martín se quedó sin palabras. Su padre tenía un pasado con la brujería y no seguía a Cristo. Sin embargo, Dios volvió a hablarle, indicándole esta vez que llevara a su padre a Jesús.
Hoy, Martin está discipulando a su padre y enseñándole la verdad de la Palabra de Dios usando El Camino, una herramienta de discipulado de CRI. El Retiro ¡Sé Libre! no solo le enseñó a ser un mejor ministro, sino que también le trajo la renovación personal que necesitaba para discipular a su familia.
Pídele a Dios que use herramientas de CRI como el Retiro ¡Sé Libre! para ayudar a los pastores a experimentar una renovación personal, de modo que puedan renovar sus iglesias y discipular a sus congregnates.